¿La Diversidad de Maestros Influye en el Aprendizaje?

Crédito: Laura Greene/The High Point Enterprise, via Associated Press

La investigación muestra que los alumnos, en especial para los niños, se benefician cuando los maestros comparten su raza o su género. Sin embargo, en los Estados Unidos la mayoría de los maestros son mujeres blancas.

Claire Cain Miller escribió en el New York Times el 10 de septiembre pasado, que ahora que los alumnos regresaron a la escuela, la mayoría han sido recibidos por maestros, que lo más probable es que sean mujeres blancas. Ello implica que muchos estudiantes seguirán viendo a maestros que tienen diferente género que ellos y diferente color de piel.

¿Acaso importa? Sí, de acuerdo a investigaciones: los estudiantes tienden a beneficiarse de tener maestros que se vean como ellos, en especial los alumnos que no son blancos.

Es muy probable que una de las variables que contribuyen a las brechas en rendimiento académico por género o raza, se deba a la homogeneidad en los maestros. En general las niñas superan a los niños y los estudiantes blancos tienen mejores resultados que aquellos que son negros o hispanos.

Los niños obtienen mejores resultados que las niñas en matemáticas en los distritos escolares ricos, suburbanos y blancos.

Sin embargo, el capital humanos está creciendo en mujeres: 77% de los maestros en primarias y secundarias públicas y privadas son mujeres, comparado con el 71% de hace una década. La fuerza de docentes es más diversa desde el punto de vista de razas durante ese mismo periodo, pero sigue con 80% de blancos comparado con el 87% anterior.

Hay muchos factores que influyen en el rendimiento académico de los niños, incluyendo la experiencia y la capacitación de los maestros; el fondeo y la zona de la escuela; los ingresos de las familias y el medio ambiente. Y los maestros por lo general han sido predominantemente mujeres y blancas. Pero nuevas oportunidades educativas para las niñas pueden significar que pueden sacar mayor provecho de las maestras mujeres. Y los estudios demuestran que la diversidad en los maestros puede hacer una diferencia en el resultado de los alumnos y su interés en la escuela.

El efecto es mayor en los niños. Las investigaciones han encontrado que los niños, en especial niños negros, se ven más afectados que las niñas, por desventajas como la pobreza y el racismo, y por influencias positivas como las escuelas de alta calidad y los modelos de roles. Sin embargo, son los que tienen menor probabilidad de haber tenido maestros que se vean como ellos.

Cuando los niños negros tuvieron un maestro negro entre 3º y 5º de primaria, era significativamente menos problable que más adelante se salieran de la secundaria, y tanto niños como niñas, tenían más probabilidad de ir a la universidad. En el estudio realizado por el señor Gershenson y sus colegas incluyó a 106000 alumnos que ingresaron a 3er grado en el estado de Carolina del Norte del 2001 al 2005, y les dieron seguimiento hasta que terminaron la educación media. No hubo ningún efecto en los niños blancos cuando tuvieron maestros negros.

El género de los maestros no parece tener gran significado durante la escuela primaria, pero parece hacer una mayor diferencia cuando los pupilos son mayores. Entonces, de acuerdo al profesor de Educación de la Universidad de Stanford, Thomas Dee, a las niñas les va mejor con maestras mujeres y a los niños con maestros varones.

En clases de matemáticas y ciencias a nivel preparatoria y universidad, las investigaciones muestran que cuando las mujeres tienen instructoras femeninas, obtienen mejores notas, participan más en clase y aumentan las probabilidades de que sigan buscando el desarrollarse en el tema.

De acuerdo a las investigaciones no está claro la razón por la que el género y la raza hacen una diferencia; es probable que sea una combinación de factores. Los alumnos tienen tendencia a ser inspirados por modelos de roles con los que se puedan identificar. Maestros de la misma raza pueden tener la habilidad de presentar material nuevo en un modo culturalmente relevante. Así mismo, algunas veces los maestros tratan a los alumnos de modo diferente con base a su bagaje cultural y estereotipos. Los científicos sociales llaman a esto parcialidad implícita, cuando los estereotipos influyen en la forma de pensar de la gente, por lo general de manera inconsciente.

El señor Gershenson ha encontrado en sus estudios que la parcialidad de los maestros puede convertirse en profecía. “Las altas expectativas en realidad motivan a los chicos a que den mejores resultados. Los alumnos negros son afectados negativamente por la falta de optimismo que reciben los niños blancos, y los niños negros con maestros negros se empoderan para cumplir sus expectativas.”

Las niñas tienen un rendimiento similar a los niños en matemáticas hasta 2º de secundaria. Pero, para los 17 años, hay una ventaja significativa en los hombres.

Un nuevo estudio, que aún no ha sido publicado, encontró que los maestros de matemáticas favorecen a los niños sobre las niñas, y a los estudiantes blancos sobre los negros o hispanos – y que las maestras mujeres mostraban una preferencia por los niños y que los maestros no blancos mostraban la mayor preferencia en favor de los alumnos blancos.

La evidencia sugiere que se capacite y se entrene a una mayor diversidad de maestros. Pero, las investigaciones también dicen que hay algo que las escuelas pueden hacer de inmediato, con los maestros que tienen actualmente: enséñeles sobre su parcialidad y los estereotipos. Eso puede llevarlos a un trato más igualitario y justo hacia sus estudiantes. Muestren a sus alumnos su gran confianza en su capacidad para aprender, aunado a sus altas expectativas de que lograrán grandes cosas.