El Arpa

Cuando alguien grita, es porque se siente muy alejado de las personas. En ocasiones, parece tan larga la distancia en la que dejamos de hablar, convirtiendo las palabras en silencio.

Sus padres discutían a menudo; no tenían mucho tiempo para él, siempre estaban muy ocupados. En sus ratos libres, al ver lo desorganizado y descuidado que era su hijo, lo reprendían duramente, le alzaban la voz y lo castigaban.

El pequeño guardaba silencio, pues temía que sus hábitos provocaran discusiones más fuertes; muy pocas veces se acercaba para decirles las actividades que realizaba en la escuela o cómo se sentía y, cuando lo hacía, las respuestas más comunes eran “espérame”, “luego me dices” y “haz tu tarea”, por ello, él no se expresaba abiertamente. Continuar leyendo “El Arpa”

El Cotorro

Ayer aprendí lo importante que es pensar en lo que decimos y ser constantes en cómo nos expresamos, pues puede haber alguien presente para recordarnos lo que decimos.

Nuestros papás nos enseñan a ser educados, decir gracias cuando nos hacen un favor o pedir disculpas cuando nos equivocamos. Pero también imitamos a los adultos al decir palabras altisonantes, mentir o expresarnos mal.

Mi tía tiene un pequeño cotorro en su casa, hermoso, de colores vivos; con su pequeño pico negro, imita gran cantidad de palabras que usan los humanos —sin duda, parece un ave muy inteligente por esa cualidad―. Continuar leyendo “El Cotorro”

La Calavera

El espíritu habla por la cultura de los mexicanos. En sus manifestaciones artísticas descubriremos sus sentimientos. Todos los seres humanos recordamos a las personas que ya no están con nosotros. En México, los vivos colores, los aromas, la música y la risa son la forma mediante la cual expresamos el miedo a, quizá, perder a los que más amamos, y el valor, al inmortalizar a la muerte con una sonrisa.

Todas las mañanas la niña despertaba pensando cómo podría cambiar el mundo; sentía tanta la pasión por la vida, que sus padres creyeron que destacaría no sólo en su educación, sino en las artes. Continuar leyendo “La Calavera”

El Cantarito

En una tarde cálida y hermosa de vacaciones paseaba feliz con mis papás alrededor de un gran parque, lleno de frondosos árboles y variedad de flores, donde algunos vendedores ambulantes ofrecían sus productos a toda la gente que pasaba comiendo helado o paseando a sus perros.

Mientras mis papás compraban algunas artesanías, esperé en una banca bajo la sombra de un árbol. Miraba a los transeúntes. Nada llamaba mi atención hasta que vi pasar una niña, de la misma edad que yo aproximadamente, quien vestía una prenda color rojo, llena de bordados tradicionales; un mandil azul, y traía puestos unos huaraches que apenas cubrían sus pies de las inclemencias. Continuar leyendo “El Cantarito”

El Mundo

En la antigüedad, cuando el mundo se fue poblando de seres humanos, las personas iniciaron una larga búsqueda por encontrarse a sí mismas; mientras eso sucedía, la humanidad comenzó a dividirse en territorios e ideologías.

Con el paso del tiempo, cada cultura definió una identidad distinta a la de las demás. Esto permitió el crecimiento, el desarrollo y el enriquecimiento de la sociedad.

En algunos lugares se dieron avances científicos, en otros florecieron expresiones artísticas, diversos lenguajes y hábitos, música particular, construcciones arquitectónicas impresionantes y muchas creencias; al mismo tiempo, empezaron a coexistir diferencias muy grandes por pensamientos contrarios o ambiciosos e ideas que beneficiaban a unos cuantos y, así, comenzaron las invasiones, las guerras, las conquistas, la violencia, la esclavitud y la imposición.
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Mi abuelo

Todo lo descubrí el día en que mi abuelo me invitó a la feria y me habló sobre la emoción con la que la esperaba, pues una de las cosas que más le gustaban era el tradicional juego de la lotería.

La feria está en nuestra localidad durante una temporada del año, sólo si hay alguna festividad; va y viene con atracciones como el torito, los juegos de luces y colores que dan vueltas, el tiro al blanco, entre otras.

Mi abuelo tenía razón sobre lo que me había dicho respecto a la feria: es una de las experiencias más emocionantes que los niños esperan todo el año. Ese día, después de convencerlo para que se subiera conmigo a los caballitos, me regaló un algodón de azúcar tan grande como una pelota; sin embargo, él quería llevarme a jugar lotería. Continuar leyendo “Mi abuelo”