El Pino

No entiendo por qué algunas personas le hacen daño a los demás, sin pensar en las consecuencias negativas que pueden ocasionar. Estoy conociendo los derechos de cada ser humano y, aun así, a muchos se nos olvida llevarlos a la práctica.

La maestra nos pidió de tarea llevar un ejemplo a la escuela de cómo ejercemos nuestros derechos y cómo los hacemos respetar, representándolos mediante un dibujo o una fotografía.

Días antes de elaborar mi dibujo, pensé en quiénes son los responsables de cuidar la naturaleza y entonces encontré al protagonista de mi historia: un singular y frondoso pino.

Con unas acuarelas pinté la figura que había imaginado y esperé que pudiera ser un buen ejemplo en la clase. El día de la entrega del trabajo di una explicación sobre la reflexión que había hecho y la conclusión a la que había llegado.

Mencioné la importancia de usar los recursos efectivos que permiten ejercer nuestros derechos y hacerlos respetar, ya que son una manera de protegernos y vivir mejor; después, conté una breve historia sobre mi protagonista:

“Se decía que, en las profundidades del bosque, había crecido un hermoso y frondoso pino, tenía buena resistencia y en éste anidaban muchos pajaritos. En primavera, unos leñadores habían querido talarlo y hacer uso de su madera, pero los guardabosques no lo permitieron.

Llegó el tiempo de sequía y un incendio forestal quemó parte de su tronco; no obstante, los bomberos lograron salvarlo de las llamas. Las cenizas de aquel incendio sirvieron de abono a la tierra para que reverdeciera.

A pesar de los fuertes vientos y el paso de los años, el pino había tenido transformaciones increíbles; sin embargo, no lo había logrado solo; los guardabosques lo protegieron, los bomberos apagaron el incendio, mientras que los animalitos del bosque le dieron vida y alegría”.

Usar la historia que conté fue un buen ejemplo, porque cada persona es un pino que, en momentos difíciles, necesita de las autoridades correspondientes para que lo auxilien, así como de la protección y del apoyo para vivir en armonía en la comunidad.

La maestra nos pidió a todos sembrar un pino o cualquier otro árbol en un área verde y tenerlo bajo nuestro cuidado; de esta manera, nos daríamos cuenta de la responsabilidad. Si nosotros cuidamos bien nuestro pino, nos haremos responsables y prevendremos problemas en un futuro.

Así fue como reflexioné que, al cuidar un pino, al igual que ejercer bien el trabajo, es de suma importancia hacerlo con dedicación, pero sobre todo, con la convicción de ayudar a los demás cuando lo necesiten. Y, si tú te sientes indefenso o se ponen difíciles las cosas, pide a las autoridades correspondientes que te ayuden y hagan valer tus derechos.

Cuando ustedes sientan que están en peligro como un indefenso pino o los leñadores quieran hacer uso de su madera y las estaciones del año cambien, deben pedir a las autoridades correspondientes que les ayuden y hagan valer y respetar sus derechos.